El Banco de España inició a principios de 2003 las obras de reconstrucción del edificio situado en la esquina de las calles Alcalá y Marqués de Cubas, con lo que se logra cerrar la manzana que ocupa su sede central en Madrid.
El proyecto, elaborado por el arquitecto Rafael Moneo, consolida el carácter unitario del conjunto arquitectónico, manteniendo en su fachada la continuidad formal de los planteamientos originales realizados a finales del siglo diecinueve, cuando el arquitecto Eduardo Adaro diseñó la sede central del Banco de España (año 1884), con fachada principal sobre el Paseo del Prado y vuelta hacia la calle Alcalá.
El edificio que ocupaba la parcela en la que se desarrollan las obras de ampliación fue construido entre los años 1919 y 1924, a partir de un proyecto del arquitecto José de Lorite y Kramer, por encargo de la Banca Calamarte, que instaló sus oficinas en las plantas baja y sótano -más tarde serían ocupadas por el Banco Pastor- y destinó el resto del edificio a viviendas en régimen de alquiler. El 2 de febrero de 1950 fue adquirido por el Banco de España.
Tras su desalojo en 1974, el 25 de septiembre de 1978, el Consejo Ejecutivo del Banco de España convocó un concurso de ideas con el objeto de desarrollar el proyecto de ampliación de su edificio, e invitó a los siguientes arquitectos: Oriol Buhigas Guardiola, Luis Cubillo de Arteaga, Fernando Moreno Barberá, Rafael Moneo Vallés, Eleuterio Población Knappe, Ramón Vázquez Molezún y Javier Yarnoz Orcoyen.
Contando con el asesoramiento de una Comisión constituida por representantes del Ayuntamiento de Madrid , la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y del Colegio Oficial del Arquitectos de Madrid, y tras estudiar los Servicios Técnicos del Banco las diversas propuestas, el Consejo Ejecutivo falló el concurso el 15 de octubre de 1979, eligiendo la propuesta del arquitecto Rafael Moneo, a quien se encargó la redacción del proyecto definitivo. No obstante, la obra no se pudo acometer entonces, ya que el inmueble estuvo sujeto a protección hasta la aprobación, el 17 de abril de 1997, del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid.
El proyecto final contempla la ejecución de planta baja, tres plantas sobre rasante y cuatro sótanos, con una superficie construida total de 4.736 metros cuadrados, de los que 2.171 se sitúan sobre rasante.