Respetando el principio de descentralización que constituye la base del Eurosistema:
Todos los miembros del Eurosistema contribuyen estratégica y operativamente a la consecución de los objetivos del Eurosistema.
Todos los miembros del Eurosistema realizan las funciones del Eurosistema con un espíritu de cooperación y de trabajo en equipo.
Todos los miembros del Eurosistema actúan con transparencia, y son plenamente responsables y han de rendir cuentas en cuanto a la eficacia de todas las funciones del Eurosistema.
Las actividades del Eurosistema llevadas a cabo por los bancos centrales nacionales están claramente identificadas, y diferenciadas en la medida de lo posible, de las correspondientes a sus responsabilidades en el ámbito nacional.
Con respeto al estatus jurídico de sus miembros, el Eurosistema y quienes en él trabajan actúan y se muestran como una entidad cohesionada y unida. Con este espíritu y trabajando en equipo, el Eurosistema habla con una sola voz y se mantiene próximo a los ciudadanos europeos.
Todos los miembros del Eurosistema promueven el intercambio de personal, conocimientos y experiencia.
Todos los procesos de deliberación y adopción de decisiones han de orientarse a la eficacia y a la eficiencia. La adopción de decisiones se centra en el análisis y en los argumentos, además de permitir la expresión de opiniones diversas.
El Comité Ejecutivo del BCE y los gobernadores de los bancos centrales nacionales gestionan con prudencia todos los recursos y fomentan la adopción de soluciones eficaces y eficientes en términos de coste, en el ámbito de todos los componentes del Eurosistema.
El BCE y los BCN cuentan con sistemas de control y con indicadores que miden el grado de cumplimiento de las funciones del Eurosistema y su adecuación a los objetivos.
Deben de elaborarse métodos contrastables de evaluación y de información de costes.
En la medida de lo posible, se identifican y aprovechan las posibles sinergias y las economías de escala.
Se evita la duplicación innecesaria de trabajo y de recursos en el ámbito organizativo, así como la coordinación excesiva e ineficiente. En este sentido, el Eurosistema ha adoptado medidas organizativas que garantizan la eficacia, la eficiencia y la rapidez de actuación, aprovechando la experiencia tanto del BCE como de los BCN, mediante una intensa utilización de los recursos ya existentes.
La externalización de las actividades y funciones de apoyo del Eurosistema se basa en estos mismos criterios y tiene en cuenta los aspectos relativos a la seguridad.