A diferencia de las monedas, los billetes en euros tienen poder liberatorio
ilimitado, es decir, cualquier deuda, con independencia de su importe, puede
ser satisfecha con cualquier cantidad de billetes de cualquier denominación.
Por el contrario, el número máximo de monedas que se pueden
emplear en un pago entre particulares es de cincuenta (50) (artículo 11 del Reglamento (CE) número 974/98
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