Aunque el papel sobre el que están impresos los billetes, 100% de algodón, es muy resistente, el uso normal acaba desgastándolos o ensuciándolos, por lo que periódicamente, han de ser renovados por el Banco de España y sustituidos por otros en perfecto estado. Además de sufrir este proceso normal de desgaste, los billetes pueden perder parte de su superficie o algunos de sus elementos por rotura o a causa de la humedad o el fuego, etc. Todos estos billetes deteriorados por el uso deben ser presentados en una sucursal del Banco de España (o en una entidad de crédito) para su reconocimiento y eventual canje por uno nuevo.
La Decisión del BCE (2003/4)
(140 KB), en sus artículos 3 y 4 detalla las condiciones y requisitos del canje de los billetes deteriorados. Como norma general, el cambio tendrá lugar cuando se presente más de la mitad de la superficie
original del billete o, en otro caso, se pueda demostrar que la parte
que falta se ha destruido. Los billetes manchados, ensuciados con inscripciones,
o que han sufrido pérdida de parte de su superficie, una vez reconocidos,
son canjeados por un billete nuevo de igual valor, o su importe es abonado
en la c/c de la entidad financiera que señale el presentador.
El canje de los billetes mutilados o deteriorados por la activación de dispositivos antirrobo, presentados por clientes profesionales (entidades de crédito, empresas de transporte de fondos y establecimientos de cambio de moneda extranjera), estará sujeto al cargo de una comisión de 10 céntimos de euro por billete. Solo se aplicará la referida comisión si el número de billetes canjeados es igual o superior al centenar. En tal caso, el importe de la comisión será el resultado de multiplicar la tarifa unitaria por el número total de billetes canjeados. No se aplicará ninguna comisión cuando los billetes hayan sido mutilados o deteriorados como consecuencia de intentos o perpetración de atraco, extremo que se justificará mediante fotocopia de la denuncia formulada ante las autoridades policiales o judiciales.
Por otra parte, si el billete presenta, excepcionalmente, un defecto de fabricación, puede ser canjeado en el acto de su presentación, en análogas condiciones, en cualquier sucursal del Banco de España, o a través de una entidad de crédito.